Alimentos naturales que luchan contra el cáncer de próstata

La causa exacta del cáncer de próstata se desconoce, por lo que no es posible prevenir la mayoría de los casos de la enfermedad. Muchos factores de riesgo, tales como la edad, la raza, y el historial familiar no se pueden controlar. No obstante, de acuerdo con lo que sabemos, existen algunas medidas que pueden tomar y que podrían reducir su riesgo de cáncer de próstata…

Tres estudios de investigación independientes realizados entre 2004 y 2015 identificaron el té verde, la cúrcuma, el tomate y el brécol combinados como los mejores alimentos contra el cáncer de próstata. Investigadores de Wisconsin encabezados por Vagar Mustafa Adhami, ofrecieron pruebas sustanciales de que los polifenoles del té verde son eficaces en la prevención y tratamiento del cáncer de próstata. Mientras tanto, investigadores de Kentucky encabezados por Damodaran Chendil revelaron la eficacia de la curcumina, el componente principal de la cúrcuma, como radiosensible. Igualmente, Kristie Canene-Adams y su equipo de investigación de científicos de Illinois y Ohio documentaron la eficacia de la combinación tomate-brécol contra la enfermedad temida por los hombres.

El tomate

Da color y sabor a las ensaladas, es la base del gazpacho, salmorejo y sofrito, y en salsa anima cualquier plato. El tomate es una de las hortalizas estrella de la dieta mediterránea y beneficia nuestra salud. Ha demostrado ser un aliado en la prevención del cáncer de próstata, el más frecuente entre los hombres españoles. Así lo han concluido diversos estudios en la última década.

Muchos de sus beneficios nacen del licopeno, un antioxidante presente en esta hortaliza. El tomate, que también contiene fibra, ayuda a prevenir el cáncer de próstata ya que ese licopeno antioxidante se fija en los tejidos de la próstata y evita la presencia de células malígnas.

El más reciente artículo, publicado en agosto en la revista médica «Cancer Epidemiology, Biomarkers and Prevention», concluyó que tomar diez porciones de tomate a la semana (cada porción equivale a un tomate mediano o 150 ml de jugo de tomate) reduce en un 18% el riesgo de desarrollar la forma más común de cáncer masculino.

Los polifenoles del té verde

Los polifenoles son compuestos bioactivos con capacidad antioxidante que han despertado un gran interés desde el punto de vista nutricional, por sus acciones no solo en estado de salud, sino en la prevención de las alteraciones funcionales y estructurales de diversas enfermedades. En los últimos años, se les han atribuido efectos beneficiosos frente al desarrollo de diversas enfermedades (cáncer, enfermedades cardiovasculares y enfermedades neurodegenerativas) asociadas a un aumento de los procesos de oxidación celular, conocidos como estrés oxidativo.

Los polifenoles se encuentran distribuidos ampliamente en muchas especies vegetales, como semillas de uva, manzana, cacao, corteza de pino, frutas (albaricoques, cerezas, arándanos, granadas.. ) y en bebidas como en el vino tinto. También están presentes en los frutos secos, la canela, el té verde, el chocolate y en algunas semillas de leguminosas.

Para preparar una buena infusión

En primer lugar necesitamos elegir un buen té. El mejor por su contenido en polifenoles es el té verde. Para acompañar a nuestra infusión y aumentar su efecto podemos añadir algunas especies y aromáticas con propiedades anticáncer: canela, anís estrellado, cardamomo, clavo, la piel de una mandarina o limón…. Todos estos ingredientes van a aportar sabor y potenciar su efecto antitumoral. Además podemos endulzar con estevia una planta que endulza 300 veces más que el azúcar y que además contiene propiedades anticáncer. Lo ideal sería añadir su hoja seca a nuestra infusión.

El agua de nuestra infusión no debe hervir, el té verde libera al máximo sus polifenoles cuando no pasamos de los 90º. Lo ideal sería infusionar el té a unos 70 grados. Debemos dejar infusionar nuestro té y demás ingredientes entre ocho y diez minutos. Colar y tomar.

Curcumina en la cúrcuma

La curcumina es un carotenoide natural y polifenol. Debido a su estructura, los carotenoides son destructores de radicales libres que hacen que sean grandes anti-oxidantes y reforzadores del sistema inmune de vertebrados, incluidos los seres humanos. La curcumina también es eficaz como anti-bacteriano y anti-cancerígeno. Hay estudios que demuestran que la curcumina inhibe el crecimiento de una serie de tumores cuando se usa en combinación con terapia de radiación. En cáncer de próstata, la curcumina vence el efecto de expresión genética pro-supervivencia inducida por la exposición de células de cáncer a la radiación. La mejor manera de incorporar la cúrcuma en nuestra dieta : Como preparar la lecha dorada.

Tomate y brécol: el tándem fitoquimico-polifenol

Se realizó un estudio en la Universidad de Illinois en el año 2013, conducido por el Doctor John Erdman, arrojando interesantes resultados al respecto de la interacción del brócoli y el tomate a la hora de luchar contra las células cancerosas de la próstata.Se sabía que, cada uno por su lado, el tomate y sus licopenos y el brócoli junto a sus sulfurófanos, tenían efectos cancerígenos. El tema es que cuando se juntan, la acción de ambos parece potenciarse, resultando sustancias complementarias a la hora de luchar contra este mal.

En este estudio de laboratorio realizado en esta universidad norteamericana, todo partió con un trabajo donde se le inyectaron células cancerosas de próstata a ratas de laboratorio. A unos se les dio una mezcla de brócoli y tomate, a otros sólo brócoli, a unos sólo tomate, hubo quienes recibieron licopeno y también medicamentos prostáticos. Pero el resultado fue imbatible. Los tumores que tenían aquellos animales que consumieron esta mezcla de ambos alimentos tuvieron una reducción notable con respecto a los otros grupos.

Brocoli-con-tomate

Cómo mezclar tomate y brócoli en la dieta diaria

Lo más importante a la hora de gozar por completo los beneficios de estos dos vegetales es que conviene hacerlo de forma cruda, pues así es como mejor se aprovechan sus nutrientes. Por eso mismo, quizás no tengamos tantas alternativas, aunque aquí van algunos consejos.

  • Gazpacho  de brócoli y tomate. Tomar un tomate y picarlo. Colocar en el vaso de la batidora junto a una cabeza de brócoli bien tierna, incluyendo sólo las flores y bien picadas. Incorporar un chorro de aceite de oliva, un diente de ajo, un chorro de agua, sal y pimienta. Servir frío.
  • Ensalada de tomate, brócoli y mozzarella. Cortar algunas florcitas de brócoli bien tiernas y sepáralas para una ensalada, tirándole unas gotas de zumo de limón y una pizca de sal un rato antes. Cortar el tomate en rebanadas y el queso mozzarella de igual forma. Mezclar, condimentando con aceite de oliva, sal, pimienta y un toque de albahaca fresca picada.

 

El sedentarismo hace que se engorde en zonas inadecuadas como el vientre. Es en la grasa abdominal donde se producen hormonas nocivas para la próstata..

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